sábado, 3 de mayo de 2014

¿Quién es el que anda ahí? el PRI, PRI, el PRI, PRI

Fin de semana largo. Esta situación la quieren hacer pesar contra la huelga en la Universidad de Sonora, pues desde un día anterior soltaron el rumor de que algo grueso podría pasar con el STEUS. Por lo pronto, el desayuno esperado, después de tanto borrego suelto, fue el desplegado que pagó  la administración universitaria en algunos periódicos estatales, para tan sólo informar que retiraban las propuestas que habían hecho el pasado 30 de abril.

Esta decisión del rector de la universidad provocó lo contrario de lo que esperaba. Al retirar las propuestas que había hecho, de inmediato se interpretó en su verdadero contexto político y social, el de meter la huelga del STEUS en el ajo político electoral. Lo más grave del asunto, es que el principal sospechoso de meter esta fiesta en una huelga de carácter laboral de los trabajadores universitario, es la propia administración de la institución.
Obviamente, lo que se destaca, son los personajes que saldrían beneficiados de este conflicto que está traspasando las barreras universitarias. Y en especial, los personajes que saldrían perjudicados por una huelga que se quiere prolongar para objetivos de la sucesión gubernamental del 2015 en Sonora.

Empezando por los segundos, obviamente que los personajes del PAN serían los más perjudicados, pues la figura más cuestionada en este contexto sería el gobernador panista de Sonora, pues a él se le achacaría la presumible incapacidad para resolver una huelga en la máxima casa de estudios de Sonora.
Los beneficiados, obviamente, serían los que nacieron en el municipio donde nació el actual rector de la Universidad, los llamados del yaqui power. Es decir, los que pudieran incluso estar auspiciando este conflicto son los agrotitanes del grupo cajeme, al que pertenece el ex gobernador de Sonora, el señor  José Eduardo Robinson Bours Castelo.
Ellos son los que han financiado los movimientos sociales que confrontan al gobernador panista, como es el movimiento contra el acueducto Independencia, el bloqueo de la carretera de 4 carriles, entre otros, como bien pudiera ser, la actitud que encierra el rector, para estar provocando sistemáticamente al STEUS, a fin de que estalle la huelga que existe hasta la fecha.

Por el gobierno de Guillermo Padrés,  se ha adoptado una actitud serena contra la huelga de los trabajadores universitarios. La visita del gobernador a la guardia del STEUS el día que inauguró el puente deprimido, fue con el objetivo de mandar el mensaje que él no es el de la bronca contra el sindicato universitario. Incluso, los funcionarios del gobernador, como el secretario de trabajo y el de gobierno han dejado claro que por dinero no se debe parar la universidad.
Pero el que no quiere encajar en esa negociación es el rector, porque a pesar de que la Universidad tiene el respaldo económico del gobierno estatal para sortear las demandas laborales del STEUS, la administración se niega a hacer un planteamiento serio y cuando logra hacer alguna propuesta, ahora las retira como si el dinero que tiene la institución saliera del bolsillo del rector.

En términos generales, la actitud de las autoridades universitarias se encuentra más allá de lo aberrante, porque se atreve a poner en riesgo el semestre de alrededor de 40 mil estudiantes universitarios.
Nos encontramos en un largo fin de semana, donde las autoridades universitarias han soltado el rumor hasta de que puede intervenir la fuerza pública en la Universidad. Es más, en su comunicado, la administración pide actuar a las autoridades como si el movimiento de huelga del STEUS fuera un acto delictivo.
Por lo pronto, la solidaridad con el STEUS se reactivó. El congreso del estado abordó el tema universitario a través del diputado Carlos Navarro y las organizaciones sindicales se han hecho presentes en la huelga.

La solidaridad de algunas organizaciones no se hizo esperar